3.9.24

Dirigir

En una organización, existe un compromiso implícito entre empleados y empleadores donde los trabajadores reciben un salario a cambio de cumplir con las tareas que se les asignan. Sin embargo, los empleados no siempre cumplen este compromiso implícito. Las razones que puede darse un empleado son de diverso tipo. Puede ser que piense que él o ella tiene una mejor manera de hacer las cosas. Y la manera que le propone el jefe/jefa no es tan buena como la propia. Puede ser porque cree que recibe un trato o un salario injusto. Pero no puede permitirse enfrentar a su superior para no abrirse a la posibilidad de un despido. O simplemente no cumple con las tareas que se le asignan porque no se ha enterado de cuales son las tareas que le corresponde. Probablemente, en este último punto haya menos lugar al conflicto, sólo requiere que el líder se de el tiempo de mostrar a su colaborador qué debe hacer y cómo. 

En el contexto de una organización, la falta de confianza en el liderazgo no solo viola un compromiso implícito, sino que también erosiona la moral del equipo y puede desencadenar comportamientos negativos, como la resistencia pasiva, el incumplimiento de tareas o la deserción del trabajo. Para evitar estas situaciones, es crucial que los líderes se esfuercen por construir y mantener la confianza de sus equipos, demostrando competencia, integridad, y preocupación genuina por el bienestar de sus empleados. De esta manera, el líder no solo asegura que sus instrucciones sean seguidas, sino que también fortalece la cohesión del equipo y mejora el rendimiento organizacional. ¿Se imaginan una batalla donde los solados no confían en el oficial a cargo? Si los soldados no creen en las habilidades o decisiones de su líder, su disposición a seguir órdenes se reduce, lo que podría resultar en caos y fracaso en la misión. 

Dirigir implica ser capaz de comunicar la visión, los objetivos y las expectativas de manera clara y efectiva. Los líderes deben asegurarse de que la información fluya de manera adecuada tanto hacia abajo (a los subordinados) como hacia arriba (a sus superiores). Una vez que tenemos un plan (estratégico) y tenemos al equipo organizado corresponde mirar "en terreno" si las personas saben lo que tienen que hacer. Dirigir implica ser capaz de comunicar la visión, los objetivos y las expectativas de manera clara y efectiva. 

La primera pregunta a responder es ¿mi equipo a cargo sabe lo que tiene que hacer? ¿sabe cada cual cómo se le va a evaluar y cuando se le va a evaluar? El Balanced Scorecard (Cuadro de Mando Integral) es una herramienta de gestión estratégica que traduce la visión y estrategia de una empresa en un conjunto coherente de indicadores de desempeño, distribuidos en cuatro perspectivas: financiera, del cliente, de procesos internos, y de aprendizaje y crecimiento. Ayuda a los gerentes a monitorear y gestionar el desempeño en múltiples dimensiones, asegurando un enfoque equilibrado y estratégico.

No hay comentarios:

Publicar un comentario